• La lana tratada con productos naturales conserva su película de lanolina lo que le proporciona elasticidad y también una estupenda resistencia a la suciedad, airéala a menudo y verás que el lavado con agua no es necesario tan a menudo como con otro tipo de tejidos.
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  • Al lavarla, recuerda que la lana, como producto animal, esta hecha de proteínas, esto la hace sensible al calor. Lávala a mano, a una temperatura máxima de 25-30º. No la frotes con fuerza y ponla a secar lejos de fuentes de calor directo (o sol).

  • Utiliza jabones neutros, a ser posible, especiales para lana y dale un baño de lanolina regularmente para mantener su permeabilidad.
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